Cómo escapar de la seducción del número 2 (Capítulo 23)
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Capítulo 23:
“Hemos llegado.”
Se oyó la voz animada del taxista. En cuanto la escuchó, Baek Han, como si hubiera estado esperando ese momento, abrió la puerta del taxi y salió disparado. Al darme cuenta de que desde el instante en que Kwon Do-jin se había apoyado en mi hombro él había estado conteniendo su asco, no pude evitar soltar una risa al ver su reacción.
“Muchas gracias, que tenga buen día.”
Esperé a que Kwon Do-jin terminara de pagar y bajé junto a él. Baek Han nos observaba desde un punto algo alejado.
“Si tanto te molestaba, podrías haberte subido al asiento del copiloto, ¿no?”
Ante mis palabras, Baek Han puso una expresión de haber sido tomado desprevenido, como si hubiera señalado algo en lo que nunca había pensado. Decidí dejarlo pasar, al parecer, la opción del asiento delantero nunca estuvo realmente sobre la mesa para él.
“…Vamos. La reunión termina en una hora, así que tenemos que terminar esto antes de eso.”
Por más que lo pensara, a veces sentía que, gracias a Baek Han, todo cambiaba de repente a un género de artes marciales o fantasía.
A diferencia de mí, que asentí de manera vaga, Kwon Do-jin respondió con un gesto serio y decidido. Al parecer, para ellos dos, hoy era el día que habían marcado como el de la confrontación final.
Como no conocía el lugar exacto, me limité a seguir de cerca a Kwon Do-jin y a Baek Han. La cafetería, que estaba a poca distancia de donde nos dejó el taxi, era considerablemente más grande de lo que imaginaba.
En cuanto abrimos la puerta del café donde se celebraba la reunión, el bullicio del interior se transformó en un silencio absoluto instantáneo. Baek Han, acostumbrado a recibir todas las miradas que cayeron sobre nosotros de golpe, encabezó el grupo dirigiéndose hacia los asientos de honor que se habían formado de manera natural, Kwon Do-jin lo siguió de cerca, cuidando de mí.
Por un momento pensé que, siendo el rango de Kwon Do-jin más alto, él debería ir al frente, pero supuse que tendría sus motivos para actuar así y decidí seguirlo en silencio.
“Llegan bastante tarde, ¿no?”
Una persona, cuyo nombre desconocía, soltó la primera frase con un tono de sarcasmo que cualquiera podría notar. Mientras me quedaba mirando a ese tipo, que por alguna razón me resultaba familiar, preguntándome en qué estaba pensando para hablar así, Kwon Do-jin me hizo sentar con cuidado en un lugar.
“Es que a nuestro Ha-bin le gusta mucho ir a clase.”
“Además, ni siquiera hay obligación de asistir puntualmente, ¿no? ¿Qué te importa si llegamos tarde o no?”
Baek Han se sentó de lado en la silla con actitud desafiante, devolviendo el sarcasmo con la misma moneda. Al ver a Baek Han tan seguro de sí mismo y tan arrogante como siempre, le di un aplauso interno; definitivamente, eso era muy propio de él.
“... Baek Han, ¿acaso no tienes respeto por tus superiores?”
“¿Superiores? Si estás metido en el mundo de los rankings, deberías saber mejor que nadie que puesto en el ranking es más importante que la edad o el grado, ¿no crees?”
“¡Y tú, Kwon Do-jin...!”
“Por eso mismo, deténgase mientras estoy intentando ser cortés y guardar las apariencias. Si sigue actuando así, no me quedará más remedio que seguir las reglas estrictamente, ¿no les parece?”
De algún modo, sus palabras parecían llevar mucho veneno oculto.
Hacía apenas un momento que nos habíamos sentado cuando vi que un empleado intentó acercarse, pero al notar el ambiente, retrocedió de inmediato.
Me había ilusionado con la idea de beber un té helado, pero incluso yo pensé que no era el momento adecuado para pedirlo, así que me quedé quieto. Aunque intenté ocultar mi expresión decaída, Kwon Do-jin, no sé cómo, se dio cuenta y volvió a llamar al empleado.
“¿Qué quieres beber?”
“Deja de preocuparte por tonterías y pide.”
“Entonces, ¿me trae un té helado, por favor?”
Como ambos me estaban respaldando, decidí que realmente no tenía por qué preocuparme por el ambiente y hablé de inmediato.
“Sí, ¿un té helado entonces? ¿Desea algo más?”
“Kwon Do-jin, ¿y tú? Y tú también, Baek Han.
“Entonces yo tomaré lo mismo que Ha-bin.”
“Yo un café moca.”
Después de escuchar a todos, le hice un pequeño gesto con la mano al empleado que se marchaba rápidamente. Lo hice por lástima, al ver lo nervioso que estaba, pero no sé qué les resultó tan gracioso, porque tanto Baek Han como Kwon Do-jin soltaron una risita.
Fruncí los labios para mostrar mi disgusto por su actitud, pero como no dejaban de reírse, no tuve más remedio que cambiar de tema primero.
“No veo a Ahn Ji-yu ni a Seon-woo Hyun. Pensé que estarían aquí.”
“Probablemente se fueron antes. A Ji-yu este tipo de reuniones en el fondo le aburren y no le gustan.”
“El año pasado fue igual. Al final, solo hay tipos que presumen de ser mayores, yo también me habría ido rápido.”
“¡Estos imbéciles creen que porque los dejamos en paz—!”
¡Bang!
En el mismo instante en que alguien golpeó la mesa con fuerza y se levantó de golpe, Kwon Do-jin se interpuso frente a mí y Baek Han se levantó de su asiento como si estuviera listo para responder.
“Kang Jin-woo, ¿otra vez armando escándalo delante de un civil?
“¿Cómo te atreves a gritar así? ¿No sabes lo delicado que es el corazón de nuestro Ha-bin?”
¿Desde cuándo soy una persona con el corazón delicado?
Kwon Do-jin, mandando al diablo el todas las formalidades que con tanto empeño había mantenido hasta ahora, torció el gesto. Un brillo peculiar cruzó sus pupilas como si hubiera atrapado a su presa, pero desapareció en un instante.
“La última vez debió de ser igual, ¿no es cierto?”
“No, yo...”
“Incluso ahora, si no hubiéramos estado nosotros, parecía que ibas a soltar un golpe. Todos sabemos que la regla de "no tocar a los civiles" no significa solo abstenerse de pegarles, ¿verdad?
Kwon Do-jin lo acorraló sin darle tiempo siquiera para inventar una excusa. Como intervino de forma tan oportuna, Baek Han, que se había levantado con toda la intención de pelear, se quedó a medio camino y tuvo que volver a sentarse torpemente.
Seguramente no confiaba en poder hablar mejor que Kwon Do-jin. Como yo entendía perfectamente ese sentimiento, le di unas palmaditas en el muslo para consolarlo. Baek Han me miró con incredulidad y soltó un suspiro de "no puedo creerlo".
“No presionar a los civiles. Ayudar con gusto a quien esté en problemas. Cualquiera que pertenezca al ranking sabe que esas son las normas básicas que se deben cumplir.”
“¡Esto ni siquiera cuenta como presión!”
“¿"Esto"? Ese criterio no lo decidimos nosotros, lo decide la persona afectada. Todos debieron ver cómo reaccionó Ha-bin cuando Kang Jin-woo golpeó la mesa.”
¿Y cómo fue mi reacción? Yo no tengo ni idea, ¿por qué todos los demás reaccionan como si lo supieran?
Al volver la mirada hacia Baek Han, vi que él también asentía con la cabeza. Al parecer, por fuera había actuado como un cobarde. Es cierto que me asusté con el alboroto, así que no tenía mucho con qué rebatir, pero me dio curiosidad saber qué cara puse exactamente.
Aun así, preguntar en ese momento habría sido una falta de tacto increíble. Tenía la suficiente conciencia de ello, así que me mordí el labio inferior y aguanté en silencio.
“Soy de los que creen que una sola excepción acaba creando muchas más. Así que, aunque no lleguemos a la expulsión del ranking, creo que una degradación de puesto es necesaria.”
“¿Para qué darle tantas vueltas? Quítenle el rango. Ya es la segunda vez, ¿no?”
Al ver que Baek Han tenía toda la intención de subir las piernas a la mesa, no pude permitirlo y le solté una rápida patada en la pantorrilla. Él se mostró molesto por un segundo, pero terminó pateando la pierna de Kang Jin-woo, desquitando su frustración con quien no debía.
Aunque no se quedó de brazos cruzados, Kang Jin-woo, que recibió el golpe de la nada, no pudo ni siquiera responder adecuadamente; se limitó a morderse el labio con fuerza y a bajar la mirada.
“¿No es demasiado severo bajarle el rango?”
En lugar de Kang Jin-woo, incapaz de decir nada, habló la persona que antes nos había buscado pelea.
“¿No debería sentirse agradecido de que no se le quite el puesto en el ranking por completo?”
“……Kwon Do-jin.”
“Deberías haberte moderado cuando todavía te estaban tratando con consideración.”
Me preguntaba de qué conocía a ese tipo, hasta que por fin me acordé. ¿No era Jeon Hae-in, el que peleó contra Baek Han durante el reajuste del ranking? Bueno, fuera quien fuera, era el que ocupaba el puesto número 6 del ranking o algo así.
Una vez resuelta la duda que me causaba esa molesta sensación de tener algo en la punta de la lengua, me sentí mucho más tranquilo.
“Si se trata de una degradación, ¿a qué puesto bajaría?”
“¡Hae-in sunbae!”
Al ver a Kang Jin-woo gritar con el rostro pálido como el papel, me di cuenta de que bajar de puesto en el ranking debía de ser algo realmente grave. Como no entendía nada de lo que estaba pasando, me limité a parpadear hasta que miré al empleado, estaba allí parado, quieto, sosteniendo la bandeja llena de bebidas sin atreverse a avanzar por miedo a interrumpir. Tiré con fuerza del borde de la ropa de Kwon Do-jin.
No me atrevía a llamar al empleado yo mismo por la tensión del ambiente, así que recurrí a él como segunda opción. De inmediato, Kwon Do-jin se dio la vuelta, suavizó su expresión rígida y, con una sonrisa ligera, ladeó un poco la cabeza.
“¿Qué pasa?”
“Ya trajeron las bebidas. Sigamos con esto mientras tomamos algo, ¿sí?”
“Ah... claro.”
Kwon Do-jin aceptó dócilmente y, al ver al empleado que seguía allí plantado sin saber qué hacer, mostró un gesto de disculpa. En fin, di la bienvenida a las bebidas que por fin llegaban a su destino y le hice una pequeña reverencia al empleado, cuya jornada se había vuelto una pesadilla desde que llegamos.
“Lo siento mucho.”
Kwon Do-jin se disculpó mientras recibía las bebidas y el empleado negó con la cabeza frenéticamente. Luego, al entregarme mi bebida, me guiñó el ojo de forma evidente. De algún modo entendí el mensaje y le sonreí.
“¿Mmm?”
¿Resulta que esta cafetería era el paraíso del té helado?
Lo supe en cuanto le di el primer sorbo. A diferencia de los que había probado hasta ahora, este tenía un aroma intenso a té negro y el toque justo de dulzor, mi humor mejoró al instante.
“¿Está rico?”
Kwon Do-jin preguntó mientras apartaba sutilmente su propio té helado sobre la mesa. Parecía que a él no le había gustado nada el sabor, así que solté una risita contenida, lo que hizo que Kwon Do-jin desviara la mirada, un poco avergonzado.
“Ya empezaron con sus tonterías.”
Baek Han chasqueó la lengua mientras bebía su café moca. Se oía con claridad cómo murmuraba que no sabía distinguir ni el momento ni el lugar. Normalmente la gente se guarda esas cosas para sus adentros, pero supongo que ser el número 3 del ranking te da un nivel diferente de confianza.
“Ejem.”
“Ah, cierto. Tenemos que terminar de hablar.”
Ante el carraspeo de Jeon Hae-in, Kwon Do-jin recuperó su expresión indiferente. Esa calidez de hace un momento desapareció sin dejar rastro, reemplazada por una actitud profesional que me resultaba extraña.
“Fuera del Top 10. Con la condición de que no pueda recuperarse durante el próximo año.”
“¿Qué? ¡Un año es demasiado!”
“¿Entonces qué tal fuera del Top 20? Por mí no hay problema.”
“Fuera del Top 20, ¿eh? Eso sí que sería digno de ver.”
Cuando Baek Han se burló abiertamente, el rostro de Kang Jin-woo se volvió aún más pálido que antes. Incluso Jeon Hae-in, mordiéndose el labio, no pudo ocultar su expresión de incomodidad, así que debía de tratarse de algo realmente serio.
“……Intentemos llegar a un acuerdo dejándolo fuera del Top 10.”
“¡Hae-in sunbae! ¡Quedar fuera del top 10 sería realmente—!”
“Al menos no es una expulsión más allá del puesto 20. Cierra la boca.”
“Si hubieran aceptado cuando se planteó el problema por primera vez, esto no habría pasado. Para mí también es una lástima.”
Al ver que el asunto parecía encaminarse hacia una conclusión, Kwon Do-jin volvió a usar un tono respetuoso. Por alguna razón, eso resultaba todavía más irritante, solté una exclamación involuntaria y Baek Han, al parecer, pensó lo mismo, porque se limitó a chasquear la lengua.

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