Cómo escapar de la seducción del número 2 (Capítulo 25)
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Capítulo 25:
“¡No eres un niño de siete años para andar dejándote seducir por comida y seguir a cualquiera!”
“¡¿Cuándo me he dejado seducir yo por comida?! ¡Cualquiera que te oiga va a malinterpretar las cosas!”
“¡¿Por qué no tiras primero la bebida que tienes en la mano antes de hablar?!”
Me quedé atónito cuando Lee Yu-min señaló la bebida con tanta seguridad. ¿De verdad parecía una persona tan superficial como para ir detrás de alguien solo por una bebida?
“Primero, cálmense los dos, ¿sí? Estamos en la entrada del edificio.”
“Ah. Es cierto.”
“¡Hic!... Do... ¡Señor Do-jin!”
Con una sola frase de Kwon Do-jin, ambos recuperamos el sentido. Me apreté las mejillas de la vergüenza al darme cuenta de que nos habíamos puesto a gritar como locos en plena entrada del bloque de apartamentos.
Mientras tanto, me reí para mis adentros al ver cómo Lee Yu-min se quedaba "congelada" en tiempo real frente a Kwon Do-jin. Kwon Do-jin, por su parte, trataba con una sonrisa benevolente el comportamiento torpe de Lee Yu-min.
Al verlo, me dio la impresión de que estaba muy acostumbrado a esto. ¿Será porque es el número 2 del ranking? Supongo que hay mucha gente que se queda paralizada al estar frente a Kwon Do-jin, ¿no?
“Esto... lamento que mi hermano haya sido tan grosero...”
“Para nada. En realidad, es tu hermano quien me está haciendo el favor de pasar tiempo conmigo.”
“¡No diga eso! ¡Seguro es el Señor Do-jin quien está haciendo el favor al pasar tiempo con mi hermano!”
Oye, ¿por qué me desprecias así cuando yo no he dicho nada?
Mientras escuchaba en silencio, me quedé sin palabras. Aun así, decidí ver hasta dónde llegaban y le di otro sorbo a lo que quedaba de mi té helado.
“Últimamente han estado circulando unos rumores extraños sobre mi hermano y usted, señor Do-jin... ¿Está al tanto?”
Vaya, qué directa. Esa es mi hermana, Lee Yu-min. A diferencia de mí, ella es de las que van de frente. Siempre me ha parecido increíble que, siendo hermanos, tengamos personalidades tan distintas.
“Rumores extraños... Pues, no lo sé. No estoy al tanto.”
Y Kwon Do-jin, por su parte, resultó ser un actor de primera. Mientras yo soltaba un suspiro de admiración al verlo ladear la cabeza y sonreír con la mirada, Lee Yu-min me lanzó una mirada fulminante. Me asusté ante la intensidad de sus ojos y, por puro reflejo, retrocedí un paso y miré hacia el cielo, fingiendo que la cosa no iba conmigo.
“Seré directa. Puede que a usted no le importe, señor Do-jin, pero para alguien común como Lee Ha-bin, esos rumores son muy peligrosos. ¿Tiene idea de cuánto odio se está ganando Lee Ha-bin entre los demás estudiantes últimamente?”
Estaba sorbiendo mi té helado tan tranquilo, pero ante el tono tan serio de Lee Yu-min, solté el sorbete con cautela. Definitivamente, este no parecía ser el ambiente adecuado para seguir bebiendo.
Kwon Do-jin, que hasta ahora intentaba escabullirse sigilosamente del tema, también cambió de actitud. Borró la sonrisa de su rostro, cerró los ojos lentamente y, tras abrirlos de nuevo, respiró profundamente.
“Puede que no nos llevemos muy bien, pero sigue siendo mi familia. Si alguien va a insultarlo, seré yo, no quiero oír a otros haciéndolo.”
“Yo tampoco.”
“¿Qué?”
“Yo tampoco quiero escuchar a otros hablar mal de Ha-bin."
Con una leve sonrisa, Kwon Do-jin bajó la mirada. Durante el tiempo que le tomó parpadear un par de veces, observé en silencio la escena y luego le di unas palmaditas en el hombro a Lee Yu-min, que se había quedado pasmada.
“Entra tú primero.”
“... ¿Que entre yo primero? ¿Y tú?”
“Entraré después de hablar un poco con Kwon Do-jin. Ha venido hasta aquí, ¿cómo voy a dejar que se vaya así nada más? Uno no puede ser tan desconsiderado.”
“Ash. Si lo pones así, no tengo nada que decir.”
Sí, sí. Así que sube rápido, por favor.
Agité la mano para que se fuera y Lee Yu-min, aunque frunció los labios, se dio la vuelta obedientemente y se dirigió hacia la entrada del edificio. Seguí su rastro con la mirada hasta que desapareció en el interior y, solo entonces, miré a Kwon Do-jin.
“Así que no querías escuchar a otros insultándome.”
“Ha-bin.”
“Y aun así, piensas seguir seduciéndome, ¿verdad?”
Con las manos entrelazadas tras la espalda, me incliné hacia él invadiendo su espacio. Kwon Do-jin intentó evitar mi mirada, pero en una acera tan estrecha, los lugares para escapar eran limitados.
“……¿Estoy siendo demasiado ambicioso?”
“Mm. Veo que lo sabes bien.”
Al girar descaradamente la cabeza para seguir a Kwon Do-jin, él terminó por rendirse y dejó de esquivar la mirada. Al quedar frente a frente, su postura se relajó, y se llevó la mano al cuello, ya algo entumecido, masajeándolo suavemente.
“Te voy a proteger.”
“¿Eh?”
Incliné la cabeza ante esas palabras tan repentinas. Sin importarle mi reacción, me sujetó la mano con fuerza, con una expresión seria.
“En la medida de lo posible, haré todo lo que esté en mis manos para protegerte.”
¿Mm? ¿Por qué de pronto la conversación tomó ese rumbo?
A diferencia de mi confusión, Kwon Do-jin ya parecía haber tomado una decisión firme. Entre promesas de que se esforzaría, de que confiara en él, de que lo haría bien, palabras casi como de un discurso electoral, acabé asintiendo sin darme cuenta. Entonces él sonrió con alegría.
“Entonces, ¿te quedarás a mi lado?”
Somos de la misma clase, así que aunque quisiera evitarlo, habría un límite, ¿no?
Me tragué lo que realmente pensaba y asentí una vez más. Kwon Do-jin soltó mi mano, dio un paso más hacia mí y, abriendo lentamente los brazos, me envolvió en un abrazo.
Fue un movimiento lo suficientemente lento como para haberlo esquivado con facilidad, pero no sentí que hubiera una razón particular para hacerlo, además, que me diera un abrazo era algo que pasaba todo el tiempo, así que me quedé quieto.
“Nos vemos mañana. ¿De acuerdo?”
“Sí, bueno, nos vemos mañana.”
Me quedé pensando si era realmente necesario abrazarse para despedirse, pero como Kwon Do-jin era una persona tan impredecible, decidí no darle importancia. Ya que las despedidas habían terminado, le dije que se fuera, pero se puso terco insistiendo en que no se movería hasta verme entrar, así que le di la espalda primero.
Antes de subir al ascensor, eché un vistazo hacia afuera y vi que Kwon Do-jin seguía parado en el mismo sitio. Agité la mano para indicarle que se fuera de una vez, pero él solo me dedicó una sonrisa radiante sin intención alguna de moverse.
Al parecer, pensaba quedarse allí hasta que yo subiera a mi piso, así que decidí entrar rápido al ascensor. Le dije adiós con la mano por última vez y solté una risita al ver que él me devolvía el gesto.
“Qué tierno.”
Entré en el ascensor vacío y pulsé el botón. Ya no podía ver a Kwon Do-jin, pero supuse que se habría ido a casa, así que no me preocupé.
“Ya llegué.”
“¡Dijiste que solo sería un momento!”
Abrí la puerta y me sobresalté, abriendo mucho los ojos ante el regaño que escuché incluso antes de terminar de quitarme los zapatos.
“Fue solo un momento, ¿no?”
Respondí con total naturalidad mientras terminaba de quitarme los zapatos, a lo que Lee Yu-min reaccionó poniendo una cara de descontento.
“¿Por qué sigues involucrándote con el señor Do-jin? Si no fue porque te dejaste seducir por la comida para irte tras él, ¡¿entonces por qué fue?!”
“Es que tenía curiosidad.”
“¿De qué?”
“De la reunión del ranking.”
Ante esa sola frase, toda la agresividad de Lee Yu-min se desinfló en un instante. Sus ojos, que antes estaban fijos en mí con furia, se suavizaron, y las comisuras de sus labios empezaron a temblar, por lo visto, ella también sentía una curiosidad enorme.
“Ahora que lo mencionas, escuché que hoy había una reunión del ranking.”
“Sí, la hubo.”
“Y también escuché que alquilaron una cafetería entera para hacerla.”
“Sí, de hecho, alquilaron una cafetería de verdad.”
“Entonces, ¿esa bebida que tienes en la mano también es de esa cafetería...?”
“Esa cafetería es famosa por su té helado.”
Tras completar todo su proceso de verificación, Lee Yu-min se agarró la cabeza y soltó un quejido.
“¡Ah, maldición, qué envidia!”
“¿Ves? ¿A que tú también habrías ido?”
“¡Por supuesto que sí! ¡Claro que habría ido! Yo también tenía mucha curiosidad por las reuniones del ranking, ¿cómo iba a perdérmelo?”
Asentí mientras veía a Lee Yu-min saltar de un lado a otro por la envidia. Como ambos tenemos personalidades similares en cuanto a no poder reprimir la curiosidad, sabía de sobra que reaccionaría así.
“¿Y cómo fue? ¿El señor Baek Han asistió? Si fue, ¿verdad? Si él va todos los años.”
“Fuimos juntos. ¿Cómo fue? Pues, se lo tomaron más en serio de lo que esperaba, ¿supongo?”
Por eso fue divertido de ver. Me costó mucho aguantar la risa y a veces daban un poco de vergüenza ajena, pero como ya me he adaptado bastante a este mundo de novelas de internet, fue tolerable.
“¿En serio? ¿Fuiste con el señor Baek Han y el señor Kwon Do-jin juntos? Pero si son rivales.”
“Para ser rivales, se llevan bastante bien.”
Bueno, ¿o será más bien que se mueren de ganas por despedazarse el uno al otro?
Como la relación entre Baek Han y Kwon Do-jin era algo difícil de definir con exactitud, me quedé pensativo con el sorbete en la boca, hasta que Lee Yu-min intervino.
“Más importante que eso, ¿entonces hoy faltaste a clases? Asistir a la reunión del ranking cuenta como asistencia justificada, ¿no?”
“... Lamentablemente, no lo sabía, así que no pude faltar a clases.”
Al recordarlo, me sentí tan indignado que hundí la cara entre mis manos. Lee Yu-min, que me escuchaba en silencio, pareció recuperar el sentido común que se le había escapado un momento y estalló en carcajadas.
“¡Vaya, miren qué tonto tenemos aquí! ¿En serio desperdiciaste esa oportunidad? ¡Si hubiera sido yo, habría salido corriendo sin pensarlo ese dos veces!”
“¡Yo también lo habría hecho si lo hubiera sabido! ¡No sabía, ¿qué querías que hiciera?!”
“¿Cómo puedes no saber algo tan famoso? ¿De verdad vivías escondido en una montaña antes de venir aquí?”
“¡Ah, sí! ¡Resulta que vivía en una montaña y por eso no sabía nada!”
Ya me sentía bastante mal por el error, pero que se burlara de esa forma hizo que la frustración me desbordara. Mi voz se elevó sin querer, lo que provocó que la voz de mi madre llegara desde la sala.
“¿Qué hacen ahí parados que no entran?”
“¿Mamá? ¿Estás en casa? ¿Saliste tan temprano del trabajo?”
“De vez en cuando tengo que llegar temprano a casa. Entren rápido. Su padre ya dejó la cena lista.”
“Sí, ya voy.”
Ante la prisa de mi madre, le hice una señal con la mirada a Lee Yu-min, que me bloqueaba el paso. Ella frunció los labios, pero se hizo a un lado y se dirigió primero hacia la sala.
“Me dijeron que últimamente has estado cenando fuera, Ha-bin.”
“Ah, sí, así ha sido.”
“Los amigos son importantes, pero presta un poco de atención a tu padre. Está resentido porque dice que su hijo entró a la preparatoria y ya no quiere cenar con él.”
“Me imaginé que pasaría eso, por eso hoy regresé temprano.”
En cuanto me quité la mochila del hombro, mi padre salió de la cocina. Al ver a su hijo, a quien no veía temprano en casa desde hacía tiempo, se le iluminó la cara, pero enseguida trató de recuperar la compostura, por lo visto, estaba resentido de verdad.
“Te va a tocar sufrir un rato, ¿eh?”
Empujé a Lee Yu-min, que se reía y me daba golpes en el costado, y esbocé una sonrisa incómoda. Tal como ella había dicho, parecía que la cena de esta noche iba a ser bastante incómoda.

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